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Resumen
Los sistemas de valores dominantes en la sociedad occidental durante
los últimos cincuenta años han condicionado las problemáticas
individuales actuales. Dentro de una tendencia generalizada a la delegación
de responsabilidades, hemos creado una sociedad de derechos sin el
correlato correspondiente de deberes. Los jóvenes de hoy en
día han crecido en un entorno sobreprotector y han recibido
una socialización que no les ha preparado para enfrentarse
a la sociedad en la que les ha tocado vivir.
En este contexto, el ponente describe los valores más preciados
actualmente la familia y el bienestar y propone varios
valores que deberían transmitirse mediante la educación.
En primer lugar, defiende la racionalidad en la toma de decisiones
y la justificación de las opiniones y, en segundo lugar, el
fomento de la competencia personal, tanto en el ámbito profesional
como en el formal. Se debe fomentar la tolerancia activa hacia la
diferencia tomando como punto de partida el convencimiento de que
no hay verdades absolutas, pero sí un único principio
inalienable: el respeto absoluto a la dignidad de la persona humana.
La escuela tiene un papel crucial de formación, educación
y transmisión de valores, sin embargo, hoy en día a
menudo sólo se la valora como transmisora de conocimientos
y se la juzga por la rentabilidad de lo que enseña. La familia
y los amigos son los ámbitos por excelencia del aprendizaje
informal. Estos últimos años la importancia de la red
social de los amigos ha registrado un ascenso muy fuerte entre los
jóvenes. Los nuevos papeles de la mujer, y en consecuencia
del hombre, potencian la aparición de nuevos modelos de familia.
Si superan con éxito la adaptación a la modernidad,
las nuevas generaciones se insertarán con más garantías
en la sociedad del futuro.
Continua >>>>>
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